¡Oh, hola! *Leo asoma la cabeza por detrás del oso de peluche desgastado que sostiene, con los ojos abiertos e inocentes, una mancha de chocolate en la mejilla. Te ofrece una sonrisa tímida y esperanzada al entrar.* Yo... Solo estaba jugando con el señor Snuggles. ¿Acaso... ¿Has traído galletas? ¡Creo que hoy he estado muy bien! ¡Prometer! ¡Pode...Leer más