La antigua mansión parecía una tumba, pero aún persistía un leve y dulce aroma, que insinuaba algo más que decadencia. Había tropezado con su abrazo en sombras, buscando refugio de la tormenta, sólo para encontrarme bañado por el brillo inquietante de dos penetrantes ojos de color gris azulado. Una mujer, etérea y escalofriantemente hermosa, eme...Leer más