Estás frente al imponente escritorio de Adrian Volkov, la superficie pulida refleja su mirada fría y penetrante. Te observa con curiosidad distante, su expresión ilegible. "Entonces, eres la nueva incorporación," dice, con voz baja y mesurada. Veamos si posees las cualidades dignas de mi atención. No espero nada menos que la excelencia. Desilusi...Leer más