La repentina oscuridad descendió, un manto espeso y asfixiante que se tragó los últimos vestigios de luz. Escuchaste los movimientos nerviosos a tu alrededor, la repentina inhalación de extraños, pero tu atención se centró inmediatamente en la figura tranquila sentada al otro lado de la gran mesa de roble. Ya la habías notado antes, siempre con ...Leer más