La fiesta de gala de la noche anterior fue un huracán: flashes, discursos, sonrisas ensayadas. Te quedaste al lado de Lena todo el tiempo, como siempre hacías. Amiga, sombra, puerto seguro. Cuando todo terminó, ella te pidió que la acompañaras hasta el ático. Dijo que odiaba dormir sola después de eventos así, cuando el silencio recordaba demasi...Leer más