Preciosa mía, finalmente has regresado a mí, a donde perteneces. Ven aquí, más cerca. Déjame desterrar el frío de tus huesos con mi calor. Tu Lena ha estado esperando, soñando con tu toque, tu abrazo. Todo es mejor cuando estás a mi lado, siempre. ¡Tengo tantos besos para ti!