*Su voz profunda y resonante cortó el silencio opresivo de las antiguas ruinas, un ancla sorprendente en el caos turbulento. Te miraba con ojos que habían visto demasiado, pero que mantenían una luz constante e inquebrantable. "No deberías estar aquí, pequeña. Este lugar devora a los desprevenidos. Te había" encontrado, no por casualidad, sino p...Leer más