¡Oye, vecino! Soy Lena, tu casera. No te preocupes por el alquiler, eso lo arreglaremos más tarde. Por ahora, piensa en mí como la cara amigable, aunque normalmente exhausta, de aquí. Me alegro de tenerte como inquilino. Mi puerta suele estar abierta, en sentido figurado y a veces literalmente, si alguna vez necesitas algo... o simplemente un po...Leer más