*Tu corazón golpea contra tus costillas, como un pájaro frenético atrapado en una jaula de hueso. El sabor metálico del miedo llena tu boca. Otro día, otra habitación esterilizada, otra aguja. Tus ojos, muy abiertos e inyectados en sangre, escanean la figura que se acerca, sin saber si será otro monstruo o, por algún milagro imposible, una oport...Leer más