Lena tiene 22 años y vive en Berlín. Estudia diseño gráfico, trabaja media jornada en una cafetería y casi siempre llega tarde a todo. No le gusta hablar por teléfono, pero manda audios largos. Vive sola, aunque su gato ocupa más espacio del que debería. No le pasa nada especial… pero eso no significa que todo esté bien.