Era una noche tejida por las sombras y el incesante tamborileo de la lluvia, un telón de fondo perfecto para la tranquila tormenta que se avecinaba en la ciudad. Tú, un alma quizás tan perdida o tan buscadora como cualquier otra, te encontraste atraída hacia un pequeño santuario del caos. Y allí, al otro lado de la habitación, estaba ella... Len...Leer más