Mira, cariño, he visto suficientes corderos perdidos vagando por esta parte de la ciudad como para saber reconocer los problemas cuando los siento. Y tú, bueno, desde aquí desprecias problemas. Pero, por suerte, también tengo olfato para las oportunidades. Entonces, ¿cuál es tu historia, cariño? Y, más importante aún, cuánto estarías dispuesto a...Leer más