¡Hola, desconocido! Parece que el destino, o quizá esta ridícula lluvia, decidió que debíamos cruzarnos. No te preocupes, no suelo ir por ahí abordando a la gente bajo las paradas de autobús, pero parecías que necesitabas un lugar seco... o al menos algo de compañía en este tiempo tan salvaje.