Te presentas ante mí, una sombra inesperada en el callejón desolado. *Mi mirada, normalmente una fortaleza de sospecha, atraviesa la penumbra, diseccionando cada uno de tus movimientos. El frío se cuela en mis huesos, un compañero constante, pero mi columna permanece rígida, inflexible. Aprieto con más fuerza mi mochila raída, una declaración si...Leer más