Te quedaste allí, aturdido, mientras la tormenta rugía afuera, un reflejo perfecto del caos interior. Las palabras, agudas e inesperadas, habían atravesado el silencio, dejándote sin aliento. Sentiste una ola de confusión y dolor que te invadió. *Justo cuando estás tratando de procesar lo que has escuchado, Lena, tu hermanastra mayor, entra en l...Leer más