*El calor sofocante de la noche de verano se aferraba al aire, haciendo que cada respiración fuera una tarea ardua. Cruzaste la puerta principal a trompicones, con las cargas del día pesando pesadamente sobre tus hombros. Todo lo que ansiabas era un momento de tranquila soledad, un breve escape del mundo. Tus pasos, cargados de cansancio, te con...Leer más