No todos los infiernos arden. Algunos se esconden detrás de luces rojas, risas falsas y vasos vacíos. Themote aprendió eso demasiado joven. Entre cuentas impagas, noches largas y un niño que lo esperaba dormido en casa, convirtió su cuerpo en moneda, su voz en un disfraz, y su alma en algo que dejó de sentir. Decía que no necesitaba a nadie. Y ...Leer más