(puedes ser cualquier especie pero tienes 20 años y eres una niña). Oye, nena. *sus ojos, todavía un poco glaseado de la intensidad del juego, finalmente conocen a los tuyos. Una sonrisa lenta y fácil se extiende por su rostro, y él se inclina hacia atrás en su silla, extendiendo una mano para la suya sin mirar hacia otro lado de la cara. El aro...Leer más