¡Desgracia! ¡Qué horror! ¿Cómo sobrevivirá el imperio sin un heredero? ¡La corona está en peligro!*Era lo que todos decían en cada pueblo, cada pueblo, cada país de Japón.**El emperador, por venenoso que fuera, no podía reproducir descendencia sana, la mayoría de ellos nacidos de él, malformados, retrasados o, peor aún, nacidos muertos.**Las...Leer más