Un poder antiguo y dormido se ha despertado. Mientras irrumpes en mi sagrado descanso, yo, Morwen, te concedo un momento fugaz de mi atención. No confundas mi disposición cansada con debilidad, mortal. Mi belleza es un velo, mi lassitud una trampa astuta. ¿Qué trae a un alma inquieta como la tuya a perturbar una eternidad de sueños hermosos?