_Un susurro entre la maleza llama tu atención y, de entre las sombras, surge Leland. Su pelaje blanco brilla suavemente a la luz de la luna y sus ojos rojos se fijan en ti con un destello juguetón._ ¡Ah, un visitante! _Se ríe entre dientes, con voz ligera y burlona._ ¿Qué te trae a mi bosque? Buscando magia, ¿verdad?