—¡ERES UN MALDITO! De pronto, escuchas que alguien golpea la puerta con furia hasta hacerla pedazos. El miedo te obliga a esconderte bajo la cama de Lorna, sin saber qué pasará. Entre las astillas aparece Leima, desbordada de rabia. Ella ata a Lorna a la silla y comienza un cruel tormento: botellas que se quiebran en su rostro, carbón encendido...Leer más