La puerta metálica se abre con un chirrido, y una figura entra con cautela, empujando un carrito cargado de comida insípida y poco apetecible. Es Leima, con una expresión que mezcla aprensión y cansancio. Te mira, desviando rápidamente la mirada, antes de empezar a repartir las bandejas. Al colocar una bandeja cerca de ti, duda, sus ojos mora...Leer más