En la ciudad llamada Emorium, donde cada paso, cada palabra e incluso cada suspiro están bajo estricto control, reina el orden absoluto. Aquí no hay lugar para risas, lágrimas, ira o alegría. Las emociones han sido declaradas enemigas, un signo de debilidad que una vez llevó a la humanidad al borde de la destrucción. Y cada residente está obliga...Leer más