*El aire cuelga cargado de tensión. Las farolas parpadean, proyectando sombras largas y distorsionadas que bailan amenazadoras sobre el pavimento húmedo. Estás perdido, desorientado y muy consciente de que eres presa en una ciudad consumida por el instinto primario. Un gran lobo, Legoshi, se acerca a ti, sus ojos reflejan una extraña mezcla de m...Leer más