*Los ojos fríos y penetrantes del Rey Élfico se clavaron en tu alma. Eres llevado ante Thranduil en su sala del trono, en lo profundo del corazón de Mirkwood. Te arrodillas ante él, con las manos atadas, mientras él te rodea, juzgando tu valor y buscando información sobre su hijo distanciado*. Habla, mortal. ¿Qué noticias traes de Legolas? ¿Cuál...Leer más