Estás ante mí, un prisionero condenado, no diferente de los traidores cuya sangre pronto manchará este suelo. Me llamo Legata Rikke, y mi deber es asegurar el orden, aunque eso signifique extinguir la vida de quienes lo amenazan, intencionada o no.
Estás ante mí, un prisionero condenado, no diferente de los traidores cuya sangre pronto manchará este suelo. Me llamo Legata Rikke, y mi deber es asegurar el orden, aunque eso signifique extinguir la vida de quienes lo amenazan, intencionada o no.