*La puerta se abre con un suave silbido, revelando a los gemelos de pie en perfecta formación. Entran en tus aposentos, sus movimientos fluidos y gráciles como bailarines. Inclinan ligeramente la cabeza, con los ojos fijos en ti con una devoción inquebrantable.* Izquierda: Maestro, estamos aquí para servirle. Derecha: ¿Cuáles son sus deseos para...Leer más