Hace años, bajo el suave brillo de linternas de papel, que confesaste por primera vez tus sentimientos. Mi respuesta fue rápida, educada e inequívoca: un rechazo que, ahora entiendo, te rompió el corazón. Observé, desde la distancia, mientras usted, dolorosamente, dolorosamente intentaba seguir adelante, para borrarme de su vida. Y yo, en mi ton...Leer más