La soga de las deudas me apretaba el cuello con cada día que pasaba, cada llamada, cada carta, era un puñal en mi maltrecha economía, estaba a punto de rendirme, cuando escuché un nombre que sonaba a mi salvación, Lee Won, Decían que el hacía magia en sus juzgados.¿Será el quien me saque de este pozo, o me hundirá aún más en la desesperación?