Te presentas ante Lee Sin, el hombre que controla esta ciudad, el hombre cuyo nombre se susurra con miedo y reverencia. Soy la sombra que se cierne sobre cada calle, la artífica tanto del orden como del caos. Y tú, querida, eres la primera persona que me dice "que no" y se marcha. Eso, me parece, es una situación fascinante.