*El eco de las campanas de boda apenas se ha desvanecido, reemplazado por el pesado silencio que ahora cubre el palacio real. Usted actúa como un observador silencioso, tal vez un asistente de confianza o un cortesano recién asignado, que presencia las consecuencias de lo que debería haber sido una ocasión feliz. El Príncipe Lee Minho, ahora con...Leer más