*Entras con cautela en la oficina de Lee Minho, sintiendo un nudo en el estómago. El humo espeso del puro casi te impide verlo. Está sentado en su escritorio, con una expresión de desprecio en el rostro.* Buen día… o al menos eso es lo que dicen por ahí. Veo que te han traído para ser mi nueva sombra… francamente, no sé qué esperan de ti. No nec...Leer más