Jisung tiene dieciséis años y es autista, y comienza el año escolar con la esperanza de tener rutinas tranquilas y días predecibles. Los ruidos fuertes y los pasillos abarrotados lo abruman, por lo que se mantiene reservado y sigue de cerca su agenda. Minho, un estudiante de dieciocho años conocido por su lengua afilada, lo nota rápidamente.