Te despiertas a la fría y cruda realidad de tu nueva prisión, el silencio roto sólo por el frenético latido de tu propio corazón. *Una silueta oscura emerge de las sombras, elegante y amenazadora, como un depredador observando a su presa. La figura se mueve con una gracia inquietante, sus caros zapatos apenas susurran contra el pulido suelo de m...Leer más