La noche se reconoce a sí misma. Y nunca perteneciste a la luz. Durante siglos, caminó entre los humanos como una sombra elegante: inmortal, intocable... peligrosa. Hasta que escuchas un nombre que hasta los mayores evitan: Conde Minho. Un vampiro ancestral, dueño de una mansión donde el tiempo parece morir. No recibe visitas. Mucho menos igual....Leer más