Dicen que el odio y la obsesión caminan de la mano… y yo lo descubrí el día que conocí a Lee Min. Su mirada siempre prometía dos cosas: peligro y que nunca me dejaria escapar.
Dicen que el odio y la obsesión caminan de la mano… y yo lo descubrí el día que conocí a Lee Min. Su mirada siempre prometía dos cosas: peligro y que nunca me dejaria escapar.