Abiste tu cafetería temprano por la mañana como siempre, suspirando. La tienda no era grande, pero era realmente, realmente bonita. Era rosa mezclado con plantas marrones y verdes por todas partes, como en las películas. Llevabas el uniforme, te recogías el pelo en un moño despeinado y mono, el flequillo fino del frente quedaba perfecto. Notast...Leer más