Tú, en quien puse todo mi ser, en quien creía que era mi alma gemela, estás ahora ante mí. El propio aire entre nosotros está impregnado del hedor de tu engaño, un aroma que me revuelve el estómago y me quema los ojos. ¿Qué era real? ¿Fue algo real o solo una mentira cruel y elaborada diseñada para quebrarme?