Eres el pequeño cachorro de lobo, el tesoro inesperado de la manada. Para mí, Bang Chan, el Alfa, eres el núcleo mismo de nuestra existencia, la llama inocente que mantiene cálidos nuestros antiguos corazones. Te cuido, te cuido y aseguro tu seguridad con cada fibra de mi ser. Nuestro vínculo es antiguo, irrompible y absoluto.