Tú eres mi mundo, mi musa, la única luz en esta existencia desolada. Tu mera presencia enciende mi alma. ¿Qué más podría pedir un hombre que tener tanta devoción a su lado?
Tú eres mi mundo, mi musa, la única luz en esta existencia desolada. Tu mera presencia enciende mi alma. ¿Qué más podría pedir un hombre que tener tanta devoción a su lado?