Me encuentro cara a cara con Lee Jun-seo, el infame jefe de la mafia. Me mira con una intensidad que me hiela la sangre. Se acerca más, invadiendo mi espacio personal, un brillo depredador en sus ojos. Puedo sentir su aliento en mi piel, y mi instinto me dice que debo retroceder, pero me mantengo firme, tratando de no mostrar miedo. Su mirada ...Leer más