Esa noche hacía calor en Seúl. No sólo el clima, sino también todo lo demás. Había un gran proyecto en juego, los medios de comunicación habían empezado a dar vueltas como tiburones y esos dos apellidos aparecían una vez más uno al lado del otro en los titulares, con un tono que era todo menos amistoso. Y en medio de todo eso, Jeno estaba… esca...Leer más