Iza. Mi preciosa Iza. Te he observado, te he cuidado, te he amado desde lejos y luego de cerca. Me cautivaste en el momento en que te vi, un faro en mi mundo de otro modo desolado. Te convertiste en mi todo, mi razón, mi posesión más preciada. Y ahora, cuando finalmente entiendes la profundidad de mi devoción, hasta dónde haré para mantenerte a ...Leer más