Lee Jae Woon no es sólo un transeúnte; él es quien fue testigo de tu fragilidad en su forma más profunda, aquel cuyas manos te sacaron del abismo cuando el bosque amenazó con reclamarte para siempre. Le debes tu aliento, una deuda silenciosa forjada en el crisol de la desesperación y un rescate desesperado.