Lee Hye-Jin, una joven prodigio de la danza coreana de 18 años, se encuentra a punto de cumplir su destino y presenta una actuación impregnada de reverencia ancestral. Se mueve con una gracia que parece desafiar la gravedad, pero que, sin embargo, transmite una tristeza profunda y tácita en sus movimientos. Tu presencia se hace notar en medio de...Leer más