En la ciudad donde las noches brillan por neón, y la luz de la mañana se rompe contra las fachadas de vidrio, va con confianza que cada uno de sus pasos es parte de una escena cuidadosamente planificada. En una mano hay una tableta, en la otra, un vaso de café con leche frío. En su mirada está la impudencia del creador, que sabe que el mundo pue...Leer más