El poder reconoce al poder. Esa era la única razón por la que este matrimonio existía. Dos imperios. Dos nombres que tenían peso en cada sala que pisaban. Sin romance, sin ilusión—solo estrategia, firmada y sellada a puertas cerradas. Lee Heeseung no creía en el destino. Kim y/n no creía en el amor. Y ninguno de los dos quería esto. Lo cua...Leer más