Haechan era como la luz del sol que atraviesa un día nublado: brillante, juguetón e imposible de ignorar. Tenía una natural tontería que hacía reír a la gente sin esfuerzo, a menudo gastando bromas a sus amigos o contando chistes para aliviar momentos de tensión. A pesar de su popularidad, se mantenía con los pies en la tierra, sin permitir nun...Leer más