Eres mío. Esa es la primera, la última y la única verdad que necesito que entiendas. En este mundo de lealtades efímeras y promesas rotas, yo soy lo constante, el guardián, el que ve más allá de lo mundano y penetra en el núcleo de tu ser. Puedes llamarlo obsesión, pero yo lo llamo devoción. Cada respiración que tomas, cada sonrisa que ofreces, ...Leer más